sábado, 5 de junio de 2010

El poder de superarse

Voy a hablar sobre lo afortunados que somos de tener todas las buenas cosas que tenemos a nuestro alrededor y ni tan siquiera nos damos cuenta hasta que lo perdemos y ahí si que sabemos lo que es pasarlo mal y lo mal que hemos hecho en no disfrutar de estas pequeñas cositas.
Hace unos cuantos días vi un reportaje en el cual contaban como podía pasar la gente de tener una vida llena de comodidades como coches, casas, vacaciones y de tener todo eso a estar buscándose la vida en la calle a dormir bajo cartones, a que los atraquen por la noche, tener que ir a comedores sociales para llevarse algo de comida a la boca, o incluso mientras están durmiendo pegarles palizas.
Debido a la crisis que estamos sufriendo la gente cada vez encuentra menos trabajo, el paro aumenta y, por tanto la gente no puede afrontar sus pagos y se ven en situaciones muy desesperantes. Por eso, estas personas que tiene que rehacer su vida en la calle es muy dura porque de tener todos los lujos que tenía se ven obligados a tener que pedir.
¿Qué hace la gente cada vez que ve una persona vagabunda? Lo que hacen es que son como si fuesen invisibles, parece que nadie se acuerdan de ellos nada más que cuando hay inundaciones, fuertes lluvias o cosas así, y la realidad no es esa, sino que cuando una persona te viene a pedir limosna hay que pensar que son humanos que hay que darles una respuesta, no vale solo con mirar hacia otro lado, hacer que se habla por teléfono, etc.…
Por eso no hay que conformarse con lo poco que te den sino tener que superarse cada día más y aprender algo bueno todos los días porque no sabes nunca lo que puede pasar. Ya en la sociedad que estamos y los tiempos de crisis que hay la gente esta muy preparada para ejercer sus trabajos, por lo que nunca hay que dejar de formarse sino superarse.

domingo, 23 de mayo de 2010

Un día de niños

Era un viernes como otro día normal y quedamos todos/as los amigos/as para reunirnos, no sabíamos bien que hacer porque la tarde estaba siendo un poco pesada, a parte de que hacia mucho calor. Llegando casi la noche se me ocurrió una idea genial, ¿por qué no irnos a pasar un día de niños al parque de atracciones?.
Algunos de los que estábamos reunidos les gusto bastante la idea pero a otros no tanto porque tenían planes para el sábado y otra parte de ellos/as no querían venir. Al final de la noche nos decidimos de ir seis personas éramos pocas, pero seguro que era suficiente como para pasárnoslo bien.
Cuando nos despertamos el sábado a las 9:00 de la mañana y el día nos acompañaba hacía mucho calor y eso estaba muy bien para poder montarnos en las atracciones de agua y entonces nos pusimos en marcha, ya nos esperaba ese gran día, todos estábamos ansiosos de poder disfrutar y de recordar todos los momentos que vivimos hace mucho tiempo. Nada más entrar por la puerta nos pusimos como niños pequeños a mirar todo lo que nos rodeaba y después de observarlo durante un rato nos fuimos corriendo a la montaña rusa, era en la primera que nos íbamos a montar, y cuando nos bajamos de nuestra experiencia nos fuimos corriendo a por las 20 atracciones que todavía nos quedaban por experimentar aunque en algunas de ellas no montamos porque nos daban demasiado miedo.
Cuando llego la hora de la comida estábamos todos rendidos de toda la adrenalina que habíamos descargado gracias a las atracciones, así es que decidimos tumbarnos un rato en los jardines verdes que rodean el parque. Una vez que nos sentimos con fuerza otra vez continuamos la marcha, hasta las 11:00 de la noche.
De las mejores atracciones fue la lanzadera y los fiordos, el cine en 4D y la visión virtual también estuvo muy bien.
Gracias a pasar un día como niños nos lo pasamos fenomenal, es una experiencia que me gustaría volver a repetir.

viernes, 7 de mayo de 2010

La Amistad

Voy a tratar sobre la amistad es aquello que surge desde que eres pequeño pero no te das cuenta de la cosa tan importante que es hasta que pasan los años, esas personas que no se acercan ni por los intereses ni por favores sino que te demuestran su apoyo y ayuda en los peores momentos.
Entonces cuando nos enfadamos con esa persona que es tan importante para nosotros ¿Por qué nos pasamos tanto tiempo esperando a que sea el otro el que tenga que venir a pedirnos perdón? No es cuestión de que uno lleve la razón y el otro no, sino hay que saber cuando nos hemos equivocado y lo más importante saber reflexionar y llegar a reconocerlo, pero para eso hay ponerse en la situación de la otra persona y tener que escuchar los argumentos. Pero si de verdad quieres y tienes cariño a esa persona no importara lo que haya hecho o sucedido para que la puedas perdonar, ya que todos cometemos errores y nunca sabremos si nos puede suceder a nosotros lo mismo.
Sobre las personas que no saben perdonar y guardan mucho rencor creo que no han perdonado y ni se han perdonado ellas mismas ese dolor, porque no saben mirar hacia el presente sino que están pendientes del pasado.
Lo malo que en la sociedad en la que vivimos hay muy pocos amigos de verdad porque con el transcurso del tiempo hay muchos que han estado por sus propios intereses o bien que han conseguido lo que ellos buscaban y después no se han querido interesar por las personas con las que tenían una amistad.
Lo bueno de todas estas cosas es que te hace madurar y aprender para las próximas relaciones ya que no te puedes fiar de todo el mundo porque no sabes si la intención que llevan es buena, pero la amistad es una de las esencias de esta vida y no se puede dejar pasar.

viernes, 23 de abril de 2010

Amores Cobardes

Todo comenzó aquella noche de abril en la que estaba paseando sin rumbo por las calles de Palencia. Allí me encontré con una persona que jamás olvidaría y que más tarde pasaría los mejores momentos de mi vida.
Era una chica espectacular y lo que más destacaba de ella era que través de sus ojos se podía sentir la tranquilidad del atardecer.
Pasaron los días y yo iba por las mismas calles intentando buscarla sin éxito, hasta el día que me la cruce y me arme de valor para preguntarle una dirección, pero no se lo que me ocurrió que enmudecí al verla.
Y con voz insegura le pregunté -¿Sabes dónde esta la calle Tour?- y ella me respondió – Voy cerca de esa calle si quieres te acompaño- y ahí comenzó toda nuestra amistad.
Sonia, que así se llama la chica tenía veintidós años la misma edad que yo, estaba estudiando la carrera de Derecho y tenía novio desde hace dos años. Cuando me dijo eso no sabia que hacer pensé en que ya había perdido todas mis posibilidades, pero después pensé quedaba la cosa más importante todavía mantener una amistad con ella.
Cuando llegamos a la calle que me guió me despedí intercambiándonos los números de teléfono.
Pasaron las semanas y no recibí señales de ella pensaba que se había olvidado de mí, que no le importaba nada. Hasta que un día inesperado sonó el teléfono y era ella, me dijo que se queríamos quedar esa misma tarde para tomar café y yo inmediatamente le contesté que sí.
Cuando nos encontramos en la cafetería estuvimos hablando más de tres horas contándonos historias de nuestra vida, me dijo que le había parecido un chico muy interesante y que le gustaría conocerme más. Yo no sabía que hacer así es que me despedí y me fui.
A los tres días de nuestro encuentro decidí llamarla y quedar por la tarde con ella para explicarle todo lo sucedido y todos mis sentimientos.
Sonia me comprendió porque se sentía igual que yo, pero ella con una presión más grande porque tenía pareja.
Nos estuvimos viendo a escondidas durante más de cinco meses hasta que decidí que no podía estar así, que tendría que dejar de verla por mucho daño que me hiciera y así fue.
En el último encuentro que tuvimos me despedí de ella para siempre y pensé que si que de verdad me hubiese querido habría dejado a su novio para estar conmigo.
Ahora con el tiempo me doy cuenta de que no existen amores imposibles, sino amantes cobardes.

viernes, 9 de abril de 2010

Educación

La educación me parece un tema muy interesante ya que en este país se da muy poca importancia a este recurso tan importante que tenemos y no sabemos valorar los ciudadanos y sobre todo la gente joven.
Porque en los países más necesitados las personas que van a la escuela a aprender se sienten muy afortunados de recibir todos estos privilegios, sin embargo, en España los jóvenes piensan que es una obligación porque sus padres se lo exigen. Pero es que cuando pasa el tiempo te das cuenta de que es una de las mejores cosas que tenemos a la que no le dan importancia ninguna.
Mucha culpa de esto empieza por parte de la familia porque piensas que sus hijos no aprenden y son unos mal educados por culpa del profesorado, y no ven que ellos realizan su profesión con vocación porque para eso están ejerciendo lo que estudiaron es su tiempo y tanto les costó conseguir.
Algunos jóvenes de hoy en día van a los colegios a ocupar sitios de otras personas que de verdad lo necesitan o quieren aprender, y lo que me afecta es que haya alumnos que maltraten a esos profesores que están trabajando al igual que sus familiares para conseguir crear su futuro y lo único que quieren éstos chavales son protagonismo o intentar ser uno de los líderes de la clase. Después queda la reacción de la familia que defiende a su hijo porque piensan que el comporta miento de su hijo no es así, sino que el profesor ha exagerado la situación y encima tienen el valor de reconocer que la culpa la tienen los profesores ya que no les dan una educación, sin embargo, eso no es competencia de los colegios ni los profesores sino que se tiene que aprender desde pequeño en el seno de una familia, en la cual se deben aprender unos valores básicos como son el de respetar y saber escuchar a los demás.
Y para finalizar, creo que se deberían dar más libertad de castigos a los profesores para que pudiesen actuar contra estas personas que lo único que van es a molestar y humillar a los demás.