Era un viernes como otro día normal y quedamos todos/as los amigos/as para reunirnos, no sabíamos bien que hacer porque la tarde estaba siendo un poco pesada, a parte de que hacia mucho calor. Llegando casi la noche se me ocurrió una idea genial, ¿por qué no irnos a pasar un día de niños al parque de atracciones?.
Algunos de los que estábamos reunidos les gusto bastante la idea pero a otros no tanto porque tenían planes para el sábado y otra parte de ellos/as no querían venir. Al final de la noche nos decidimos de ir seis personas éramos pocas, pero seguro que era suficiente como para pasárnoslo bien.
Cuando nos despertamos el sábado a las 9:00 de la mañana y el día nos acompañaba hacía mucho calor y eso estaba muy bien para poder montarnos en las atracciones de agua y entonces nos pusimos en marcha, ya nos esperaba ese gran día, todos estábamos ansiosos de poder disfrutar y de recordar todos los momentos que vivimos hace mucho tiempo. Nada más entrar por la puerta nos pusimos como niños pequeños a mirar todo lo que nos rodeaba y después de observarlo durante un rato nos fuimos corriendo a la montaña rusa, era en la primera que nos íbamos a montar, y cuando nos bajamos de nuestra experiencia nos fuimos corriendo a por las 20 atracciones que todavía nos quedaban por experimentar aunque en algunas de ellas no montamos porque nos daban demasiado miedo.
Cuando llego la hora de la comida estábamos todos rendidos de toda la adrenalina que habíamos descargado gracias a las atracciones, así es que decidimos tumbarnos un rato en los jardines verdes que rodean el parque. Una vez que nos sentimos con fuerza otra vez continuamos la marcha, hasta las 11:00 de la noche.
De las mejores atracciones fue la lanzadera y los fiordos, el cine en 4D y la visión virtual también estuvo muy bien.
Gracias a pasar un día como niños nos lo pasamos fenomenal, es una experiencia que me gustaría volver a repetir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario